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El movimiento Gheoart nace en diciembre 2003, creado por el artista italiano Luvit y sus hijas Elda, que organiza eventos y
doctor en Sociología, y Simona, estudianta de Psicología. La revista "Segni d' arte", editada en Italia, publica en el número de diciembre el objectivo del movimiento. Quería ser un movimiento de todos los artistas que tienen interés en estimular y en concentrar la atención del hombre en las temáticas del movimiento.
LA GHEOART QUIERE CRECER
Cada artista podrá utilizar este sito gratuitamente para insertar y publicar una o màs obras (max. 6), para contribuir activamente a las creces del movimiento y del sito y por consiguente para construir juntos un evento expositivo permanente que se puede visitar con un solo
click. Si vamos todos juntos a costruir este sito podría llegar a ser la exposición más grande del mundo! Visitar una exposixión con una base tématica interesante por todo el mundo puede ser un estímulo indispensable para activar la gente por los fundamentos del movimiento. Para insertar tus obras será suficiente enviar un correo a la Gheoart con las fotos de las obras acompañadas de las informaciones relativas a la técnica, a las dimensiones y a todo lo que sirve para una lectura correcta de la(s) obra(s). Además servirían todas las informaciónes que tienen que hacer con el artista y su correo electrónico para ponerse in contacto. Las obras publicadas quedarán en la propriedad indiscutible de los artistas autores de las mismas así que es que es garantizada la disponibilidad. El sito Gheoart no tiene finalidad comercial. Dentro de una semana después de haber recibido el correo las obras serán publicadas en la Web. Querría repetir que tanto la adhesión como la publicación de la página Web son absolutamente gratis y que el movimiento gheoart no podrá nunca reclamar alguna retribución de los artistas que participarán espontáneamente en la initiativa.
LA GHEOART
La Gheoart quiere nacer, crecer y llegar a ser un movimiento planetario; ya el nombre del movimiento explica la extensión, alimentada por todos los artistas sean pintores, escultores, escritores, compositores, etc..cada uno con su contributo creativo. Las obras deberán llamar la atención del hombre sobre la salvaguardia de la grande Casa en la que es constreñido a vivir y que cada día está empeorando con todas las configuraciones siguientes, muchas veces superiores a toda ponderación. El hombre en todas sus formas vivientes, es seguramente el más grande consumador del bienestar y simultaneamente el más temido predador. Además, los países en vías de desarrollo quieren haber en sustancia el bienestar que las otras populaciones ya disfrutan. El fenónemo de migración está confirmando esta tendencia. Los movimientos anti - globalisación que contan siempre más prosélitos en todo el mundo, luchan en el fondo por una mejor produción y distribución del bienestar. Por consiguiente el bienestar presenta la demanda más insaciable y más insustituible que condiciona el hombre consumador.
Todas las formas vivientes del mundo vegetal y animal satisfacen sus demandas de energía. No son finalizadas para estar bien, pero para sobrevivir, en una lógica de equililbros que la grande madre Natura está produciendo continuámente y que ofrece con criterios distributivos - y que a veces sono poco fascinadores; por este motivo el hombre la considera como limitativa por se, la ignora y no la respeta.
Al contrario, responde a la siempre creciente demanda del bienestar con una lógica productiva que tiende siempre más a satisfacer sus infinidas necesidades. Es una espiral sin fin.
¿Es posible pensar y actuar estrategias, tambien las más equilibradas y respetadas de los derechos de todas las sociedades organisados y de cualquier livelo social, para gestir esta demanda?
La respuesta es seguramente no! El paralelo más elocuente es lo de un tren superveloz con problemas irremediables a los frenos que viaja en dirección hacia un obstáculo ya visible a su conductor. ¡El inevitable queda inevitable!
La única estrategia posible es intervenir en los ciclos productivos del bienestar, es decir, producir el bienestar respetando la Casa de todos, sin dimininuir la oferta y sin modificar en proporción la curva creciente. Al contrario hay que hacer crecer la demanda, si la misma no será comprimida por eventos traumáticos como cataclismos nucleares o bioquímicos, armas extremas que algunos malpensados esconden en sus casetones.
¿Como si puede intervenir en los ciclos productivos?
Para diminuir la marcha del tren sin frenos, es ya suficiente de sostituir una parte de la energía contaminante por energía no contaminante; la tecnología para sostituir los motores de todos los vehículos que circulan en el mundo y que consumen combustibles extremamente contaminantes existe ya hace muchos años. Son motores a base de hidrógeno, pero son fortemente hostiilizados de personas con interéses que seguramente no reflejan los de toda la humanidad. El mismo vale por la energía para calentar y alumbrar nostras casas y oficinas. La tecnología moderna ofrece ya posibilidades con energía no o - por lo menos - menos contaminante. Es sólo un primer paso.
Todo eso, contrasta con los interéses de los que quieren dejar las cosas como eran anteriormente. La ética del hombre político, del Primer Ministro al ministro menos importante, no piensa al Hombre, pero sólo como retener y aumentar su poder político; y si esta es la lógica del político, no necesita hacerse ilusiones que quiera cambiar algo. Su poder es más importante para él de la supervivencia de sus descendientes directos. Es como hablar con piedras.
El hombre común por su parte espera siempre que ese político pueda satisfacer y mejorar su demanda de bienestar dejando a él las organizaciones políticas de la oposición - en vez de operar por iniciativa propria. ¿No sirve tambien la Unión Europea sólo para satisfacer siempre más demandas de bienestar competiendo con los que tienen los mejores ofrecimientos?
La única cosa que podemos hacer es influir el consumator del bienestar sin limitar o contrastar su demanda ya irrenunciable. Pero es posible de reanimar o hacer nacer la conciencia que podrá presentar una inversión concreta de tendencia. No deberíamos desvalorizar que - por lo menos en las sociedades occidentales a base democrática, luego, las que tienen la mayor demanda de bienestar - es el hombre común que tiene el poder de elegir sus representantes y de condicionar las acciones de ellos.
Influir en la conciencia del consumator del bienestar significa despertarlo de su negligencia, una consecuencia del bienestar, y de convencerlo de ser el protagonista de la inversión de tendencia, por lo menos para la supervivencia de sus descendientes - visto que él la considera adquirida.
Para realizar la inversión de tendencia hay que constreñir "los políticos" de trabajar según una Carta Costitucional Mundial dictado por Sabios "superpartes" que partenecen a un Parlamento Mundial donde pueden colaborar sólo científicos y humanistas que se dedican a la defensa y a la protección de la Casa Común.
Sólo el Hombre Común puede ser interesado en la realisación de este proyecto, porqué es la única verdadera defensa de su bienestar y de lo de sus hijos. Lo malo es que hoy no tiene todavía escrúpolo.
El calor anómalo del verano 2003, los 15.000 ancianos muertos en la Francia y en Italia, han sido benvenidos por los políticos que ahora pueden reducir los pagos de las pensiones de de la vejez de 15.000 erogaciones. Ello no obstante, ha tenido muchísima influencia sobre el hombre común… y Gheoart quería influir la gente en la misma manera.
Son los artistas que presentan uno de los caminos posibles para redespertar la conciencia. Ellos entienden la contemporaneidad con una mayor sensibilidad. Además son libres de compromisos y custodios de valores universales que tienen origen en el mito y que son extraídas de las anomalías de la vida cotidiana.
Un movimiento mundial en el que - así esperamos - parteciparán seguramente la mayor parte de los artistas con sus lenguajes multiformes.
Seguramente las organizaciones ecológicas y los medias no podrán ignorar el fenómeno, así que ayudarán a publicar nuestro movimiento.
Queremos contribuir a lo redespertar de las conciencias para formar el Parlamento Mundial por la defensa de la Casa Común y de la Democracia Ecológica.
Es la Carta Constitucional Mundial la verdadera inversión de tendencia.
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